"El vuelo de vuelta de la compañía Vueling sufrió un retraso de más de dos horas. Nadie nos informó de las razones ni tuvimos un trato agradable por parte de la compañía. Ni tan siquiera nos dieron nada de beber o de cenar, y eso que despegamos pasada la 1,30 de la madrugada. Al llegar a Madrid tuvimos que coger un taxi que nos llevase a casa (que nos costó 33 ?) ya que por supuesto, el metro estaba cerrado. Si hubiésemos llegado a la hora prevista, habría estado abierto.
Por tanto, el trato de la compañía Vueling, fue muy deficiente, por lo que estamos esperando compensación por parte de la compañía."