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La ciudad de la luz y del amor se tiene que visitar por lo menos una vez en la vida. Te traemos los lugares más bonitos que ver en París para que empieces a organizar tu viaje. Pasear por la orilla del Sena, subir a la Torre Eiffel, comer crêpes, disfrutar de un espectáculo del Moulin Rouge o admirar la Catedral de Notre Dame, la capital de Francia es un destino al que siempre querrás volver. ¿Todo listo? ¡Empezamos nuestra ruta por París!



1. Sube a la Torre Eiffel

Subir a la Torre Eiffel es una de las mejores actividades que hacer en París, millones de turistas la visitan cada año. Esta construcción de hierro de 300 metros de altura fue diseñada por Gustave Eiffel para la Exposición Universal de 1889. Aunque al principio no gozó de buena fama e incluso se pensó en derribarla, actualmente es el símbolo más internacional de la capital francesa.

Torre Eiffel en París vista desde los Campos de Marte

¿Te atreves a subir los 1665 escalones que te llevarán hasta el segundo piso? Desde luego, este no es un reto apto para cardíacos, por lo que también puedes subir en ascensor, que te llevará hasta la última planta. Las vistas desde la Torre Eiffel no tienen parangón, podrás ver todo París y sus lugares más emblemáticos como la Catedral de Notre Dame o la Basílica del Sagrado Corazón.

2. Visita el Arco de Triunfo

Fue Napoleón Bonaparte quien mandó construir el Arco de Triunfo para celebrar la victoria en la batalla de Austerlitz. Acabado en 1836, se ha convertido en uno de los arcos de triunfo más conocidos del mundo. Su altura es de 50 metros y en su base encontrarás la Tumba del Soldado Desconocido, con una llama siempre ardiendo en memoria de los soldados fallecidos durante la Primera Guerra Mundial.

Arco de Triunfo y Tumba del Soldado Desconocido en París

Además, en la enorme rotonda donde se asienta el arco confluyen 12 avenidas parisinas formando una estrella. La más famosa es la Avenida de los Campos Elíseos, o Champs Elysées en francés, que se extiende durante casi dos kilómetros hasta la Plaza de la Concordia. Al contrario que la Torre Eiffel, en el Arco de Triunfo no hay ascensores, pero merece la pena subir los 286 escalones para contemplar las vistas y el bullicio de la ciudad.

3. Admira la Catedral de Notre Dame

En la isla de la Cité, rodeada por el río Sena, encontrarás la mítica Catedral de Notre Dame de París. Se trata de una de las catedrales góticas más antiguas del mundo, su construcción se terminó en el año 1245. La fachada posee dos torres de 69 metros, donde vivía el Jorobado de Notre Dame en la obra de Victor Hugo. Puedes subir a las torres para contemplar las vistas sobre el Sena y admirar las abundantes gárgolas de la catedral.

Fachada de la Catedral de Notre Dame con sus 2 torres y rosetón

Notre Dame ha sido testigo de la historia de Francia durante los últimos siglos, albergando eventos tan importantes como la beatificación de Juana de Arco o la coronación de Napoleón. Actualmente, está cerrada al público debido a los trabajos de reconstrucción después del incendio de 2019. Aunque aún no hay fecha de reapertura, confiamos en que será más pronto de lo esperado.

4. Descubre la Basílica del Sagrado Corazón

En la colina más alta del barrio de Montmartre se encuentra uno de los lugares más bonitos que ver en París, la Basílica del Sacré Coeur. Para subir los 130 metros sobre los que se eleva este templo blanco puedes optar por la escalinata que lo precede o tomar el funicular, mucho más cómodo. Una vez dentro de la basílica, puedes subir a su cúpula a 80 metros de altura desde donde contemplar la ciudad. Aunque tenemos que admitir que las vistas desde la Torre Eiffel son mejores.

Basílica del Sagrado Corazón o Sacré Coeur de París en el barrio de Montmartre

Tras visitar el Sacré Coeur, no dudes en pasear por el barrio de Montmartre, o “barrio de los pintores”, uno de los más animados de París. Aunque a finales del siglo XIX no era un lugar bien visto por sus burdeles y cabarets, poco a poco se instalaron allí muchos artistas. Hasta el día de hoy puedes contemplar sus cuadros en la Place du Tertre y alrededores. También es una conocida zona gastronómica de París, donde comer o tomar algo.



5. Explora el Museo del Louvre

Uno de los museos más visitados del mundo y con casi 500.000 obras expuestas te espera en París. Antes de convertirse en museo y abrir sus puertas al público en 1793, esta fortaleza había sido residencia real hasta que la monarquía se mudó al Palacio de Versalles. Las dos pirámides de cristal que hacen las veces de entrada al museo no se construyeron hasta 1989.

Fachada del Museo del Louvre en París

Si te apasiona el arte, reserva varias horas de tu tiempo en la ciudad para explorar el Museo del Louvre como es debido. Algunas de las mejores cosas que ver en París se encuentran aquí, ya que el museo alberga verdaderas obras maestras. Como la escultura griega de la Venus de Milo, La Gioconda de Leonardo da Vinci o la Libertad guiando al pueblo del pintor francés Eugene Delacroix.

6. Diviértete en el Moulin Rouge

¿Quieres sentirte como Nicole Kidman y Ewan Mac Gregor en la famosa película Moulin Rouge? El cabaret más famoso de todo París te espera en Pigalle, un barrio vecino al de Montmartre y cerca de la Basílica del Sagrado Corazón. Fundado en 1889 por el catalán Josep Oller, abrió en plena Belle Époque y hasta hoy mantiene el encanto de tiempos pasados.

Moulin Rouge con el molino rojo en fachada

El pintor francés Henri Toulouse Lautrec inmortalizó muchas escenas del Moulin Rouge. Además, a lo largo de su existencia ha contado con actuaciones de grandes estrellas internacionales como Frank Sinatra o Liza Minelli. Después de pasar un día lleno de visitas turísticas, disfrutar de un espectáculo en el Moulin Rouge es uno de los mejores planes que hacer en París. Empápate de su esencia bohemia, cena o toma una copa mientras disfrutas de sus variadas funciones.

7. Vive la historia en el Palacio de Versalles

¿Sabías que antes de que el Rey Sol decidiera reformar Versalles este era solo un pabellón de caza? En efecto, Luis XIV mandó empezar a construir el palacio en 1682 e instaló aquí su residencia, así como la Corte y el gobierno. El Palacio de Versalles fue el epicentro de la nobleza y la monarquía francesas hasta 1789. En estos últimos años, fue la famosa reina Maria Antonieta quien vivió en Versalles, después de casarse con Luís XVII en 1770.

Entrada principal del Palacio de Versalles, a las afueras de París

La sala más conocida del palacio es la Galería de los Espejos, con 73 metros cubiertos por 375 espejos. Además de visitarla por su belleza, es un lugar histórico donde se firmó el Tratado de Versalles, que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Tampoco te puedes perder los Grandes Aposentos del Rey y de la Reina, ni los inmensos jardines del palacio, con más de 800 hectáreas llenas de estanques, fuentes y estatuas.

¿Ya sabes qué ver en París durante tu viaje? Sea por la Basílica del Sacré Coeur, el Museo del Louvre, el Arco de Triunfo o sus cientos de lugares llenos de encanto, París nunca defrauda. ¿Ya la has visitado o es uno de tus viajes pendientes?




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