La Selva de Irati es el segundo hayedo-abetal más extenso de Europa y se extiende muy cerca del bonito pueblo de Ochagavía. Este rincón natural te permite pasear entre árboles altísimos y disfrutar del sonido del agua mientras recorres sus más de 17.000 hectáreas de terreno bien conservado. Es el destino ideal para que te olvides del móvil y camines por senderos señalizados en un entorno declarado Reserva de la Biosfera por su gran valor ambiental. Si te gusta sentir el crujido de las hojas bajo tus pies y respirar aire puro, este enorme bosque navarro te va a encantar.
Estás ante uno de los hayedos y abetales mejor conservados de toda Europa, un espacio natural que cambia de aspecto drásticamente con cada estación. Para aprovechar tu visita, conviene que sepas que el acceso está regulado para proteger el entorno y que la localidad de Ochagavía sirve como una de las puertas de entrada principales.
Para entrar con vehículo motorizado, debes saber que existe una tasa de mantenimiento que se abona en los puntos de acceso como el de Casas de Irati, situado a unos 24 km de Ochagavía. En los meses de mayor afluencia, el paso de coches puede estar limitado a una capacidad máxima diaria para evitar aglomeraciones. Si te gusta caminar, encontrarás una red de senderos balizados que suman más de 300 km de recorridos señalizados para todos los niveles.
Es fundamental que consultes la web oficial del sitio para verificar los horarios de apertura y la disponibilidad de los parkings antes de salir. Al ser un entorno de montaña, el clima puede variar rápidamente, así que lleva ropa adecuada incluso si el día empieza despejado.
La actividad principal aquí es el senderismo, con rutas que van desde paseos de 30 minutos hasta travesías de jornada completa. También es un lugar fantástico para el cicloturismo de montaña, con centros dedicados que ofrecen rutas específicas. Durante el otoño, muchos visitantes acuden para escuchar la berrea del ciervo o para la recogida de setas, actividad que requiere un permiso especial de recolección.
Si prefieres algo más tranquilo, puedes disfrutar de áreas de picnic repartidas por la zona. El avistamiento de aves es otra opción muy popular, ya que este bosque es zona de especial protección para las aves. Recuerda que no está permitido pernoctar con autocaravanas o furgonetas dentro del área protegida fuera de los puntos habilitados.
Este enclave destaca por ser el segundo hayedo-abetal más extenso del continente, después de la Selva Negra. Entre sus rincones más conocidos se encuentra el Embalse de Irabia, rodeado por un sendero circular de unos 9 km de longitud que ofrece vistas espectaculares del agua y el bosque. El río Irati cruza el valle, creando pequeñas cascadas y rincones de agua cristalina a su paso.
La altitud del terreno oscila entre los 800 m y los 1.500 m, lo que genera una biodiversidad muy rica. Podrás ver ejemplares de hayas de gran altura y abetos blancos que parecen tocar el cielo. En otoño, la mezcla de colores ocres y rojizos transforma el paisaje por completo, mientras que en invierno la nieve suele cubrir las cumbres más altas de la zona.
Por favor, consulta el sitio oficial de la Selva de Irati para conocer los horarios actualizados y cualquier cambio en las condiciones de acceso.
Adentrarse en la Selva de Irati requiere una mínima planificación, pero una vez allí, la señalización facilita enormemente cualquier ruta. Los pueblos colindantes ofrecen casas rurales y hostales con encanto que sirven como punto de partida ideal para explorar este paraje natural.
Si buscas estar lo más cerca posible, el pueblo de Ochagavía es tu mejor base de operaciones. Se encuentra a solo 24 km de la entrada de Casas de Irati y ofrece ese ambiente de montaña tan auténtico. Aquí predominan las casas rurales tradicionales y pequeños hostales con encanto, ideales tanto para familias que necesitan espacio como para parejas que buscan algo más acogedor. Otra zona excelente es el Valle de Aezkoa, situado al oeste, donde encontrarás alojamientos de estilo rústico muy tranquilos. Ambas zonas son perfectas porque te permiten desconectar del ruido y estar en pleno contacto con el entorno rural antes de empezar tus caminatas.
Para llegar desde el centro de Ochagavía, la opción más cómoda es el coche particular, ya que tardarás unos 30 min por la carretera NA-2012 hasta el aparcamiento principal. Si prefieres el transporte público, hay autobuses que conectan Pamplona con el pueblo en un trayecto de 1 h y 30 min aproximadamente, aunque para el último tramo hasta el bosque necesitarás un taxi local o vehículo propio. Ten en cuenta que el acceso por carretera está bien asfaltado, pero es una vía de montaña con bastantes curvas.
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