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Este es un verano de elecciones difíciles, especialmente si quieres disfrutar del sol y playa mediterráneos. Muchos consideran cancelar su viaje, y otros se preguntan cómo cuidar su seguridad y la de los suyos en esos destinos, tan masificados como imposibles de sustituir. Porque si en algo estamos de acuerdo es que las características de las costas españolas son únicas. Nosotros hemos encontrado un pequeño paraíso allí, un lugar con una gestión turística excepcional y que este año se ha convertido, gracias a la labor de sus autoridades locales y nacionales, en uno de los destinos más seguros de Europa.

Hablamos de la isla de Menorca, la hermana menor de Mallorca, y que forma junto a ella parte de las Baleares. Menorca fue uno de los primeros lugares que reunió las condiciones para rebajar la rigurosa cuarentena española y ha estado libre de contagios por coronavirus desde el mes de junio. Ha realizado además una preparación a conciencia que te permitirá tener todas las garantías para disfrutar de unas vacaciones COVID-safe  olvidándote de la pandemia.

Menorca, en armonía con la naturaleza

 bahía de Macarella

El territorio de Menorca fue declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco hace 26 años y esa particularidad ha permitido mantener intacto su entorno natural, su arquitectura tradicional y sus tradiciones locales. Los residentes continúan con su estilo de vida, de orígenes milenarios, conviviendo en armonía con la naturaleza, y centrados en recibir a sus visitantes. Esto  te permitirá disfrutar de pueblos, deportes al aire libre, gastronomía y playas con el sello de lo auténtico. No son, a diferencia de otros lugares del Mediterráneo, un decorado preparado para el turista en los meses de verano. Pero sí están organizados para garantizar el placer a quien los visita. 

Y es que la isla invita sobre todo al descanso y la desconexión, lo que la hace especialmente recomendable este verano para viajes familiares o para parejas que se imaginan en una nueva luna de miel. Sus paisajes, por su luz, rincones y belleza, son la más pura esencia mediterránea, tal como era antes de la construcción de apartamentos y la saturación del paisaje. 

Aquí se suceden pequeñas bahías marítimas rodeadas de pinos, calas y playas que alternan las arenas doradas y aguas turquesas del sur con las rojizas y salvajes de la parte norte. Los dos pueblos de pescadores más bonitos, Binibieca y Fornells, se arraciman, blancos y tranquilos, en torno a las aguas. La capital Maó y Ciutadella son las localidades más grandes, ideales para disfrutar de la noche. 

El Camí de Cavalls

Cami de Cavalls Menorca

Si eres un amante del turismo de naturaleza, Menorca es el lugar para ti. La isla destaca sobre todo por un tesoro: el Camí de Cavalls, una red de caminos históricos que une la mayoría de las playas y calas de la isla, así como todos los lugares que merece la pena visitar, por su naturaleza, su interés cultural, su paisaje o su gastronomía. 

Son rutas fáciles de recorrer, con poco desnivel y recorridos que van desde los 40 minutos a las dos horas, habitualmente entre pinares. Perfectas para recorrer a caballo, a pie o haciendo cicloturismo. La abundante oferta de alquiler de bicicletas permite ir a la playa pedaleando y hacer paradas en puntos tan singulares como S’Albufera des Grau, parque natural favorito de los aficionados al avistamiento de aves, y uno de los humedales más importantes de Europa. 

Deporte y gastronomía

caldereta de langosta

El deporte marítimo es otro de los must menorquines. Especialmente popular es el submarinismo por la condición cristalina de sus aguas, y el alquiler de barcos para recorrer la costa. Junto al snorkel, el piragüismo y la espeleología suman una oferta deportiva excepcional. De la que merece la pena reponerse en cualquiera de sus terrazas, restaurantes y bares. 

Menorca es un referente en la cocina internacional y Región Europa de la Gastronomía 2022. Dos delicias gastronómicas la han hecho especialmente famosa, la caldereta de langosta -recién pescada- y la carne de vedella vermella menorquina. Esta raza local de vacas tiene una carne singularmente exquisita que solo puede disfrutarse aquí. Los más sibaritas la comparan a la ternera de Kobe. 

Aunque no hay que quedarse solo con esas dos recetas, porque los productos empleados en Menorca proceden de mercados de proximidad, frescos, saludables y ecológicamente sostenibles. Es parte de lo que da ese toque tan delicioso a su cocina mediterránea.

La ruta arqueológica de Menorca

Otra singularidad de la isla es conocer cómo vivían los habitantes europeos en el año 1.000 a.C. y conectar con la prehistoria. Hay más de 1.500 monumentos megalíticos repartidos por su territorio, y su conservación es excepcional. Contemplar las taulas, dos enormes losas labradas y colocadas en forma de T, siempre produce una gran sensación de incredulidad. Qué clase de hombres, y con qué tecnología, fueron capaces de mover semejantes piedras. 

Los poblados talayóticos Torre d’en Galmés y Torralba d’en Salord son dos de los mejores lugares para ver de cerca estos megalitos, junto al resto de torres, poblados, navetas y necrópolis excavadas en la roca y conectadas por el Camí de Cavalls.  

Y aunque existen diferentes tipos de alojamiento turístico, nosotros recomendamos alquilar una vivienda individual para vivir la experiencia completa. Construidas con el estilo de la arquitectura local y todas las comodidades modernas, no importa mucho su ubicación. La extensión de la isla y sus escasos desniveles permiten que alquilando un coche o una bicicleta todo esté muy cerca.

El New York Times ha incluido la isla entre sus 15 lugares a visitar este 2020 y este hecho, unido a su atractivo, hará que sea un destino muy demandado. No solo internacionalmente, sino por los españoles, que están eligiendo viajar por su país en lugar de salir al extranjero. Si quieres visitar este paraíso tendrás que apresurarte. Todo lo que debes hacer es reservar tu vuelo a Menorca para vivir tu propia experiencia única en esta isla.

* Aviso

– Desde el 1 de julio Menorca y el resto de islas Baleares están abiertas al turismo internacional y todos sus recursos turísticos también. Existen normas de seguridad destinadas a proteger al viajero: es obligatorio el uso de mascarilla en aeropuertos, aviones, medios de transporte, comercios y en cualquier lugar público. 


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