"Para empezar, el avión salió con 2 horas de retraso. Cuando al fin conseguimos subir al avión, todas las cabinas de equipaje estaban ya llenas, por lo que tuve que viajar con mi equipaje de mano entre las piernas (afortunadamente era una mochila, otra señora llevaba una maleta y al final no sé cómo lo hizo). Finalmente, y para rematar este estupendo viaje, al llegar a Madrid nos comunican a través de un display a la salida del avión que las maletas salen en la sala 6. Tras andar un buen rato, llego a la sala 6 y me comunican que estoy en la terminal 2 (el avión llegaba a la 1), que Ryanair no saca allí sus maletas, y que tengo que volver a la terminal 1, sala 2, donde, efectivamente, estaban las maletas de este vuelo. Conlcusión: otra vez trataré de sacar el vuelo con más antelación y viajar en una compañía más seria, donde además no conviertan el vuelo en un mercadillo de morralla, como viene siendo habitual en esta compañía."